Una nueva generación de profesionales sanitarios está aprendiendo a incorporar la naturaleza como herramienta terapéutica gracias al proyecto NAT-CARE, financiado por la UE. La formación piloto de NAT-CARE se probó y perfeccionó con cerca de 40 participantes en Portugal y 15 en España. El programa está dirigido principalmente a enfermeros y enfermeras, con el objetivo de desarrollar un marco común que permita integrar la prescripción de naturaleza en la atenciõn sanitaria habitual.
Lisboa y Burgos: los fundamentos teóricos y la aplicación práctica de la prescripción de naturaleza
La sesión de formación más reciente y de mayor envergadura tuvo lugar en Lisboa, en la NOVA School of Law, en el Campus de Campolide. El evento contó con el apoyo logístico de la NOVA National School of Public Health y fue impartido por un equipo multidisciplinar formado por los formadores de FTHub Manuela Renzi y Alex Gesse, junto con el equipo de Ciencias de la Salud de la Universidad de Burgos, formado por Diego Serrano Gómez, María José Sierra Medina y Noelia Gallego Ausín.
Paralelamente, también se desarrollaron actividades de formación en Burgos (España), fruto de la misma colaboración institucional entre la Universidad de Burgos y FTHub. En estas sesiones, en las que participaron formadoras como Noemí Hortigüela Castilla y Sofia Aivalioti, abordaron tanto los fundamentos teóricos como la aplicación práctica de la prescripción de naturaleza.
En el centro de la formación está el desarrollo de un conjunto de herramientas digitales y un currículo que puedan integrarse en entornos de salud y de proximidad. El objetivo es que las intervenciones basadas en la naturaleza no se traten como recomendaciones informales, sino como componentes estructurados y basados en evidencia dentro de la atención al paciente.
Para hacer el proceso más tangible, una parte importante del programa consistió en trabajar con casos simulados y con una serie de actividades experienciales guiadas en la naturaleza, similares a las que podrían encontrar los futuros usuarios de los programas de prescripción de naturaleza. Al experimentarlas primera persona, los profesionales sanitarios pudieron comprender mejor sus posibles beneficios y su aplicación.
Vías para generar impacto social y ambiental
Las sesiones se centraron en llevar la teoría a la práctica, en concreto en cómo la prescripción de naturaleza puede integrarse en los flujos de trabajo sanitarios ya existentes. Para Manuela, el reto está en hacer que la prescripción de naturaleza sea una herramienta clínicamente creíble y utilizable:
«La prescripción de naturaleza no debería ser una tarea extra para ellos, sino algo que puedan integrar realmente en un proceso clínico ya existente. Hemos trabajado especialmente en desarrollar una estructura, la documentación y todas las herramientas necesarias para evaluar a un paciente, seleccionar el protocolo y llevar a cabo la prescripción.»
La base de NAT-CARE se desarrolló para responder a una necesidad identificada por profesionales que trabajan en la intersección entre la investigación en Terapia de Bosque y su aplicación en el ámbito sanitario. Como explica Alex, el proyecto surgió de una investigación en curso dentro del Forest Therapy Institute Lab:
«Participamos en proyectos de investigación que buscan identificar qué intervenciones basadas en la naturaleza son más eficaces para distintos tipos de población y entornos. Pero nos faltaba una pieza clave: definir quién es el prescriptor, la persona que le dice a alguien con unas necesidades concretas a qué bosque debería ir o qué tipo de actividades debería hacer allí.»
Esta pieza que faltaba, el «papel del prescriptor», es precisamente lo que NAT-CARE quiere definir y poner en marcha a través de formación estructurada y un conjunto de herramientas digitales.
Alex también destaca la filosofía más amplia detrás del trabajo:
«El elemento fundamental es la pasión. Pero la pasión, por sí sola, no basta si no está bien estructurada y respaldada por una colaboración sólida. Lo que nos diferencia es combinar pasión, estructura y buenas alianzas. […] Lo que queremos es generar impacto social y ambiental.»
Un impacto significativo llegará a través de los participantes, los futuros prescriptores, que asisten a la formación y pueden ver el valor y la solidez de esta iniciativa. Entre los participantes en Lisboa estuvo Ana Estela Barbosa, que destacó tanto su motivación personal para asistir como la relevancia de la formación para su trabajo profesional. Reflexionó sobre la creciente importancia de los enfoques basados en la naturaleza para la salud y el bienestar:
«La prescripción de naturaleza es realmente esencial en los tiempos que vivimos, en los que somos cada vez más conscientes de la importancia de la naturaleza y de la salud de la comunidad desde una perspectiva más amplia, así como de tener alternativas a lo que existe ahora. […] Es muy importante estar aquí con una comunidad de participantes tan diversa, todos genuinamente interesados en este tema.»
Sus reflexiones ponen de manifiesto uno de los principales puntos fuertes de la formación: reunir a participantes con conocimientos y perspectivas variadas para explorar cómo la prescripción de naturaleza puede adaptarse y aplicarse de forma coherente en distintos contextos profesionales.
Hacia un modelo estructurado de prescripción verde
NAT-CARE responde a una demanda creciente en toda Europa de enfoques de salud preventiva alineados con marcos como One Health y el Pacto Verde Europeo, que ponen el acento en la sostenibilidad y el bienestar integral.
En conjunto, las sesiones de Portugal y España forman parte de una fase piloto coordinada, cuyo objetivo es validar la metodología de NAT-CARE. A medida que el proyecto avance más allá de sus actividades piloto, el consorcio espera seguir perfeccionando tanto la metodología clínica como las herramientas prácticas que permitirán a los profesionales sanitarios de toda Europa prescribir naturaleza con confianza como parte de la práctica clínica diaria.
Encontrarás más información sobre los proyectos de investigación activos de FTHub, incluido NAT-CARE, en la página de Proyectos de FTHub.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el proyecto NAT-CARE?
NAT-CARE es una proyecto financiado por la UE que desarrolla programas de formación y herramientas digitales para ayudar a profesionales de enfermería y a otros profesionales sanitarios a prescribir intervenciones basadas en la naturaleza dentro de la atención preventiva y terapéutica. Reúne a socios de la salud, la educación y las intervenciones basadas en la naturaleza de toda Europa.
¿Qué es una prescripción de naturaleza?
Una prescripción de naturaleza es una recomendación estructurada, realizada por un profesional sanitario, para que un paciente participe en actividades basadas en la naturaleza, como sesiones guiadas de Terapia de Bosque o paseos en entornos naturales , dentro de un plan de atención. NAT-CARE está construyendo los marcos metodológicos y las herramientas necesarias para integrar este enfoque en la práctica sanitaria.
¿A quién va dirigida la formación de NAT-CARE?
La formación se dirige a profesionales de enfermería , otros profesionales sanitarios, educadores y profesionales del ámbito de la naturaleza. Las sesiones en Portugal y España han reunido a unos 60 participantes entre ambos países durante la fase piloto.
¿Cómo se conecta NAT-CARE con el trabajo de investigación de FTHub?
NAT-CARE surge de la investigación realizada dentro del Forest Therapy Institute Lab, que estudia qué intervenciones basadas en la naturaleza funcionan mejor para distintas poblaciones y entornos. El proyecto responde a una necesidad concreta: crear un «papel del prescriptor» bien definido dentro de la sanidad, para conectar a los pacientes con las actividades basadas en la naturaleza más adecuadas.







