Juan Aubert

Baños de Bosque y Turismo de Bienestar: un camino pionero en la Patagonia

Juan Aubert es fundador de Anfitriones Turísticos, una empresa de turismo en Villa La Angostura, uno de los paisajes más bellos del mundo ubicado en la Patagonia argentina. Allí ofrece Baños de Bosque en el marco del Turismo de Experiencias, donde trabaja con agencias de viajes y oficinas de turismo públicas. En una reciente reunión con la Asociación Argentina de Medicina del Estilo de Vida, sentó las bases para la prescripción verde en un futuro que espera cercano. 

Juan fue docente, gerente de Banco, pintor y comerciante. Criado en el campo de manera «muy salvaje», desde pequeño sabe “leer” el clima según los movimientos de los animales y, aunque la vida adulta lo alejó de la naturaleza, se las ingenió para volver.

«Algo explotó”: una caminata solitaria en un bosque patagónico fue la llama que lo llevó a viajar a España, donde se formó como Guía de Baños de Bosque con Forest Therapy Hub. Es desde entonces el primer Guía de la Argentina y se ha posicionado en una región reconocida mundialmente por el turismo exclusivo de bienestar. “Muchos profesionales de la salud vinieron a los paseos y todos quedaron encantados con la práctica y han comenzado a correr la voz”. 

«Te estábamos esperando»

“Los Baños de Bosque fueron un llamado de la vida. Me conecté con ello un empresario que tenía un predio, me preguntó qué se podía hacer allí, y cuando caminé ese bosque pequeño en soledad, se me despertó una llama. Empecé a investigar y un instituto de Baños de Bosque en Japón me conectó con Forest Therapy Hub, y en el siguiente verano ya estaba en Urkiola. 

La formación superó la expectativa que llevaba, por toda la información que uno recibe y lo que puede comprobar en uno mismo. Lo que te bloquea, lo que te desbloquea. Fue una experiencia conmovedora. Lo que me quedó claro en ese bosque de hayas es que somos insignificantes frente a la vida misma del Planeta. Una semilla más en el bosque. 

“Cuando llego a los lugares donde hacemos los paseos siento que hay una conexión, como que me dice ‘hola, llegaste, te estábamos esperando’.

“Nací en una chacra en Ramón Santamarina, Buenos Aires, en medio del campo y con una partera. Esa vida me moldeó. Esa conexión sintiendo la naturaleza, lo que me decían los animales, cuándo iba a haber viento o lluvia. Observando los animales y su movimiento, percibiendo las sensaciones que transmiten. Si ponen el anca hacia uno u otro de los puntos cardinales. Me crié de una manera muy agreste, muy salvaje. 

“En la adultez, los estudios y el trabajo me fueron alejando pero no del mar, donde aprovechaba a ir cada vez que podía a caminar descalzo, cualquiera fuera el clima». 

El árbol abuelo y el destino en el bosque

“Mi vida profesional transcurrió alejada de la naturaleza, hasta que llegué a Villa La Angostura. Hubo como una explosión. Ahí, mucho antes de conocer los Baños de Bosque, escribí sobre un árbol de 350 años, ‘el coihue abuelo’. Trepé a él con mi hijo, y desde esa altura veía el mundo. Eso me marcó.

“Éramos una familia de escasos recursos y para estudiar pintaba casas, limpiaba terrenos, trabajé en un banco, fui gerente y a los 33 años decidí cambiar: renuncié, fui comerciante por una década, quebré. Fui concejal, participé en instituciones públicas y privadas en cargos ejecutivos, fui docente de Ciencias Económicas por otra década, y me mantuvo muy motivado estar cerca de la juventud -siempre tenes 20 años-. Un día me di cuenta de que la educación estaba en decadencia y me retiré”. 

“Entonces empecé a investigar el turismo de experiencias, que las personas puedan vivir algo distinto, tomar conciencia. Me dije ‘cuando me jubile, no voy a quedarme cortando el pasto de mi casa’ y empecé a elaborar el proyecto de Anfitriones Turísticos.  Hice la formación en marcha nórdica y luego la de baños de bosque. Cuando me jubilé, fundé esta empresa que tendrá futuro nacional próximamente».

“La experiencia que tengo me dio la intuición para marcar el camino. Solo con ver, detecto lo que pasa alrededor o los movimientos del otro. Así llegué a la oficina de turismo y siempre me apoyaron para promocionar, igual que el Ministerio provincial de Turismo”.

«Hace pocos días tuve una reunión con la Asociación Argentina de Medicina del Estilo de Vida y seguiremos reuniéndonos para darle forma en un futuro a la prescripción verde en nuestro país, espero eso».

Turismo de Experiencias 

“El emprendedor tiene todos los días una roca gigante en la puerta, y tenes que encontrar siempre la forma. En la Argentina los emprendedores no tienen el apoyo suficiente, de modo que todo fue esfuerzo, amor y dedicación. Ese empuje fue formando mi empresa y haciéndola conocida, insertándola en la comunidad, yendo a agencias de viajes con las que tengo convenios.

“Los baños de bosque ocupan un lugar nuevo pero fundamental en la Argentina como parte del Turismo de Naturaleza, Turismo de Bienestar. En El Bolsón, que seguramente se va a perfilar como la capital de turismo de bienestar en la Argentina, ofrecí Baños de Bosque en lo que fue la primera semana del Turismo de Bienestar del país. 

“En la temporada 2022 muchos profesionales de la salud vinieron a los Baños de Bosque y todos quedaron felices con la experiencia. Recuerdo a un grupo de jóvenes -uno a veces uno cataloga a la juventud de otra manera- con una profundidad que me llena de alegría. Hay un proceso de cambio en las nuevas generaciones. Me emocionan las devoluciones, lo que se crea dentro de los paseos es gratificante. Es este mensaje de amar la vida. 

“Es evidente que la humanidad está en una disyuntiva entre elegir entre un mundo súper controlado de manera digital, descartando la profundidad de la existencia humana en un sistema tecnocrático, o superar esa barrera y re humanizarnos, generando un mundo más profundo y lleno de espiritualidad, con personas conectadas en su centro y con el Planeta”. 

 

Ph: Cortesía Juan Aubert

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